Tanto si practicas alguna actividad física de vez en cuando, como si practicas algún deporte a menudo, como si pasas muchas horas delante de un ordenador o si simplemente llevas un ritmo de vida sedentario, este post te interesa mucho.
Más del 70% de la población sufre algún tipo de contractura muscular por causas relacionadas con su forma de vivir o su trabajo.
En MassterPlus y gracias a nuestro aparato de masaje Masster Plus, llevamos más de 30 años de experiencia en el campo de la masoterapia o terapia a través del masaje.
Los miles de clientes que utilizan el Masster Plus a nivel profesional (fisioterapeutas, kinesioterapeutas, quiroprácticos), como los cientos de miles que lo utilizan a nivel particular, dan fe de la enorme utilidad del Masster Plus para ayudar a reducir contracturas y aliviar las molestias, gracias a la función de masaje descontracturante.

Si te ha llamado la atención el título de este post, seguro que formas parte de ese 70% de personas que padecen o han padecido algún tipo de contractura muscular y por esta razón vamos a darte una breve información sobre las contracturas musculares que esperamos sea de tu utilidad, pero lo más importante es que te vamos a desvelar la manera cómo el Masster Plus podrá ayudarte gracias a su función de masaje descontracturante.
¿Qué es una contractura muscular?
La contractura muscular cursa con dolor y una sensación de rigidez en los músculos después de su uso excesivo o de mantener una mala postura durante demasiado tiempo.
Este dolor se debe a una contracción muscular que se origina de forma involuntaria.
Cuando tocas el músculo afectado, lo sientes duro y rígido.

Para su diagnóstico, no es necesario realizar una ecografía, bastará con la palpación del músculo/s afectados y comprobar que no existe un hematoma.
La contractura es una pequeña lesión muscular, incluso se trata de múltiples micro-lesiones exactamente, que durarán de 5 a 10 días por lo general.
Las causas de una contractura muscular
Existen diferentes causas que una a una, o entrelazadas, pueden provocar la contractura muscular.
El estrés, el cansancio, una mala alimentación o falta de hidratación, un mal calentamiento o estiramiento, una recuperación demasiado rápida e intensa, pueden ser la etiología de tus contracturas.
También se deben buscar malas posturas y mala técnica del gesto deportivo.
¿Cómo aliviar una contractura muscular en casa?
Pon en reposo el miembro en cuestión, continúa estimulando el resto del cuerpo si no deseas detenerte por completo.
También puedes aplicar calor, que inicialmente relajará el músculo, luego podrás masajear suavemente la zona afectada con la función de masaje descontracturante y estirar sin forzar.
El calor ayuda a relajar los músculos tensos, reducir el dolor, mejorar el flujo sanguíneo y promover la elasticidad de los tejidos.
La terapia con frío, por otro lado, promueve una reducción del dolor, la hinchazón, el flujo sanguíneo, la inflamación y los espasmos musculares.

Por tanto, conviene utilizar una combinación de ambos para aprovechar todos los beneficios del frío y el calor.
Puedes empezar aplicando una compresa fría en los músculos doloridos durante 10 minutos, y después cambiar a la compresa caliente durante 10 minutos más.
Transcurridos los primeros 2 días de reposo del músculo contracturado y siempre que la inflamación haya desaparecido, puedes empezar a darte masajes de una manera muy suave y durante cortos espacios de tiempo.



